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instax: la fotografía instantánea crea una nueva cultura en la era de las redes sociales

En la actualidad, los jóvenes de todo el mundo han recibido con los brazos abiertos un dispositivo concreto de alta tecnología y a la vez fácil de usar como recurso creativo para expresarse: instax. En 2015, Fujifilm vendió más de 5 millones de esta cámara instantánea y su mercado no deja de crecer.

Esto no quiere decir que instax no se haya visto afectada por la era digital. Las ventas cayeron en el siglo XXI, lo que puso el producto al borde de la desaparición. Sin embargo, 10 años de introducir instax, Fujifilm relanzó la cámara con un concepto radicalmente nuevo y las ventas remontaron de una forma que casi se podría calificar de milagrosa. Así sucedió:

En la era de la fotografía digital las ventas cayeron en picado

La cámara instantánea instax, introducida en 1998, permitía que el usuario hiciera y obtuviera la copia directamente en el sitio. De esta forma, cualquier grupo de amigos podía hacerse fotos e intercambiarlas, lo que fomentaba la comunicación. El producto se hizo extremadamente popular, especialmente entre las chicas adolescentes.

El pico de ventas se alcanzó en 2002 para caer después rápidamente. No era difícil adivinar la causa: a partir del año 2000 las cámaras digitales, teléfonos móviles con cámara incorporada y los modernos smartphones con cámaras de foto y vídeo digital empezaron a ganar terreno. El argumento de venta más importante de instax era su capacidad para hacer la foto e imprimirla al momento, pero con una cámara digital el usuario también podía ver el resultado inmediatamente en la pantalla de LCD. Lo mismo ocurría con los móviles, que además ofrecían la posibilidad de enviar fotos a los amigos. En resumidas cuentas, las fotos digitales parecían más simples, rápidas y sencillamente más novedosas que la fotografía instantánea.

instax no fue el único producto que se vio afectado por esta tendencia. Polaroid Corporation abandonó el sector de la fotografía instantánea y los carretes en 2008.

instax se encontraba en una encrucijada, al igual que la propia Fujifilm. La era de la fotografía digital estaba acabando con el mercado del carrete tradicional, lo que obligó a Fujifilm a centrarse en sus otras líneas de negocio y a explorar otras nuevas. Por suerte, la compañía se puso a trabajar, cosechando éxito tras éxito en materiales altamente funcionales y en soluciones sanitarias avanzadas y otras nuevas iniciativas. En cuanto a la fotografía, Fujifilm trabajó a destajo para hacer frente a la fuerte demanda del mercado de sistemas de impresión digital de alto rendimiento. Pese a la conversión a la captura y proyección digitales, las lentes de las cámaras de cine seguían la tradición de anteponer la calidad de la imagen a todo lo demás.

instax mini 10

La apuesta por instax en una nueva era de la fotografía

A pesar de todo, todavía quedaban empleados de Fujifilm que seguían viendo el potencial de instax. En 2009 y 2010 observaron cierto resurgir en el uso de instax entre los jóvenes de las grandes ciudades de Japón. Los jóvenes utilizaban también cámaras de juguete de carrete y se divertían jugando con los filtros de Instagram, la página para compartir fotos, lo que les permitía darles una apariencia retro. Aunque las cámaras digitales hacían posible que cualquier persona pudiera hacer fotos de forma rápida y práctica, los jóvenes querían fotos únicas y personales. Es decir, buscaban nuevos métodos de expresión.

Por otra parte, este fenómeno cultural atravesó las fronteras: los jóvenes de Corea del Sur y China también empezaron a divertirse con material de fotografía antiguo. Es más, a la hora de hacer fotos consideraban la expresión personal como el centro de todo, viendo lo digital y lo analógico simplemente como distintos medios para un mismo fin. Les atraía la apariencia particularmente cálida de las fotos instax y el tamaño de la película, ideal para expresar sus reflexiones de forma simple y directa. Paradójicamente, instax les parecía algo fresco y novedoso.

Para el equipo que se encargaba de instax, esta tendencia podía constituir la última oportunidad de resucitar el producto. Por delante tenían una tarea titánica por delante: establecer una relación con la nueva cultura fotográfica, actualizar el producto en sí y revisar íntegramente su estrategia de marketing. En otras palabras, tenían que dar lugar a una revolución instax.

Una renovación minuciosa lleva a una resurrección de gran éxito

En ese momento, las personas que estaban al frente de las nuevas tendencias en fotografía eran mujeres jóvenes y chicas a las que les gustaba la moda y el arte. El primer paso para la renovación de instax sería lanzar la instax mini 8 en 2012. Para atraer al usuario que se buscaba, el equipo de marketing presentó el producto como "la cámara más bonita del mundo" y el nuevo producto cumplió con creces las expectativas.

A fin de reafirmarse en la moda joven y la cultura, el departamento también revisó completamente el envoltorio de instax: así quedaría fenomenal en las tiendas más in en las que chicas y jóvenes compraban prendas a la última moda. Esta campaña para ponerse al día cosechó un rápido éxito entre usuarios de Japón y Corea del Sur, que vieron la instax como una herramienta más moderna que nunca para expresarse. Las ventas de Instax aumentaron y siguieron haciéndolo. Pero la cosa no se quedó ahí, instax siguió ganando adeptos por toda Asia.

instax mini 8

Un plan promocional para una nueva cultura fotográfica

Pese al éxito de la instax mini 8, el departamento de marketing de instax seguía teniendo la sensación de que faltaba algo. En ese momento vieron que el auténtico valor de instax residía en ayudar a la gente a expresarse de manera multidimensional en el nuevo ecosistema fotográfico mundial, en el que coexiste con smartphones y redes sociales. Según estaban las cosas, instax se había convertido en un accesorio de moda, pero no en una herramienta de comunicación, o no lo suficiente. Más aún, existía el riesgo de que el producto se percibiera como una moda y acabara olvidándose rápidamente.

La siguiente iniciativa consistió en ampliar en gran medida la base de usuarios. El producto que se lanzó a continuación fue la instax mini 90 NEO CLASSIC, con un diseño chic pero clásico a la vez, con una amplia variedad de modos fotográficos. Éste era el modelo que entusiasmaría a hombres y mujeres adultos. El equipo quería asegurarse también de que los nuevos usuarios disfrutaran de la diversión que sólo instax podía ofrecer en la fotografía. Desarrollaron una nueva estrategia de promoción internacional que se centró más en el atractivo de usar instax que en el producto en sí. En los anuncios se mostraba cómo disfrutar de las fotos instantáneas en distintos contextos cotidianos, cómo usar los accesorios para sacar el máximo partido a las copias y, en general, cómo conseguir que la vida fuera más divertida e interesante con instax.

Esta estrategia fue todo un éxito. La instax mini 90 NEO CLASSIC, lanzada en 2013, consiguió ampliar la base de usuarios de la marca entre hombres de mediana edad. La línea instax en general se labró una reputación como aparato que cambiaba el estilo de vida, lo que permitió que poco a poco comenzara a estar disponible incluso en tiendas minoristas en las que nunca habían dispuesto de productos Fujifilm.

instax mini 90 NEO CLASSIC

La innovación viene de dar un enfoque renovado a la experiencia

Desde entonces, Fujifilm ha seguido ampliando su línea de productos instax, lanzando la coqueta y elegante instax mini 70 y la impresora instax SHARE, gracias a la cual el usuario puede imprimir directamente las fotos desde un smartphone. Desde 2014, instax ha duplicado sus ventas cada año en Norteamérica y Europa, y los productos han aparecido en conocidas cadenas de ropa de Estados Unidos y en prestigiosas boutiques antiguas de París. Instax continúa inspirando en todo el mundo a la gente a disfrutar de la fotografía de nuevas y creativas maneras.

El valor de un producto no viene dado por la novedad de su tecnología. En lugar de ello, un producto innovador es aquel que contribuye a que las personas perciban su vida y el mundo de un modo refrescante y lleno de emoción. Los nuevos valores, tendencias y subculturas pueden inspirar una nueva vida a productos anteriores, mientras que una campaña eficaz de marketing pueda ayudar a la gente a disfrutarlos de otra forma. Renacimiento e innovación—la historia de instax no es más que otro ejemplo de cómo Fujifilm cumple su misión de proteger y hacer evolucionar la cultura de la fotografía.

instax mini 70

instax share SP2

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